MLB – Analizando los favoritos para el Salón de la Fama:

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El anuncio del Salón de la Fama se acerca con mucha controversia referente a los jugadores ligados y rumorados en el uso de esteroides. Algunos escritores tratan el tema en blanco y negro y otros no han dibujado la línea claramente y lo tienen todo gris.

Con la entrada de nuevos escritores, esperen más jugadores usuarios de esteroides entrando al Salón de la Fama. También hay que destacar que varios jugadores han sufrido su elección al Salón de la Fama por otros jugadores de la misma u otras posiciones que sí usaron. Entre ellos está Fred McGriff, Jim Edmonds, Alan Trammell y muchos lanzadores.

A continuación, mi boleta virtual junto con la de Shaman del blog 12magnificos.com y fanático de los “Poderosos Indios de Mayagüez”.

Boleta virtual de Luis Modestti

Iván Rodríguez:

En mi generación no he visto un receptor mejor que Iván. Defensivamente fue 13 veces Guante de Oro, tiene más juegos en la posición con 2,427 y en 21 temporadas en la posición sacó un 46% de los corredores. Su mejor año sacando corredores fue en el 2001 fusilando a un 60%. Fue Jugador Más Valioso de la liga en el 1999 y en el 2003 lideró a un grupo monticular joven de Florida a ganar la Serie Mundial. Durante ese viaje a la Serie Mundial del 2003 fue el Jugador Más Valioso del NLCS por su defensa y sólida actuación ofensiva, pero más por su liderato. Hay muchas preguntas sobre el uso de anabólicos en su carrera y su respuesta fue “Solo Dios sabe”. La realidad de Iván es que solamente fue mencionado en el libro de José Canseco que al momento ha sido bastante certero en las acusaciones. Fuera del libro de Canseco, Iván nunca ha falló un dopaje, no estuvo en el famoso Mitchell Report ni ha sido vinculado en la compra de sustancias ilegales. Espero que entre en el primer año, pero de no entrar es básicamente por lo que expuse en las últimas oraciones. Eso sí, Piazza ya entró…

Edgar Martínez:

Hay pocos jugadores que hayan significado tanto para una franquicia como Edgar Martínez. Fue campeón de bateo en dos ocasiones, visitó el Juego de Estrellas en siete ocasiones, lideró la liga en dobles por dos temporadas y pasó 1,403 juegos como Bateador Designado. Del 1990 al 2000, Martínez bateó para .322, tuvo un OPS de .966 (% en base + Slugging), promedió 21 cuadrangulares y 81 empujadas por temporada. Si lo divides del 1995 al 2000, promedió 29 cuadrangulares, 110 empujadas y bateó .332.

Su momento más grande en la postemporada fue en la histórica serie divisional contra los Yankees en el 1995 donde en cinco juegos bateó para .571, dio 12 hits (marca), dos cuadrangulares, 10 empujadas y un ridículo OPS de 1.667.

Defensivamente sus números en la tercera base son lo suficientemente buenos para eliminar el argumento de que no era apto para defender en el terreno.

Jeff Bagwell:

Bagwell no ha entrado por mera sospecha del uso de esteroides.

Desde su llegada a las Grandes Ligas Bagwell ha sido de impacto quedando Novato del Año en el 1991 y en el 1994 fue elegido como el Jugador Más Valioso de la liga. En el 1994 lideró la liga en carreras (104), empujadas (116) y un OPS de 1.201. Ese año también ganó el Guante de Oro en primera base.

Su productividad se mantuvo consistente hasta su penúltima temporada, aunque bajó dramáticamente su promedio de bateo del 2003 en adelante. Con todo y eso se mantuvo como un bateador temido en la Liga Nacional. Problemas en el hombro derecho cortó su carrera por par de temporadas adicionales que pudo haber jugado.

Históricamente es uno de los jugadores más importantes en la franquicia de los Astros y estuvo en uno de sus periodos más exitosos.

Vladimir Guerrero:

Vladimir es uno de los guardabosques más completos en la historia de la liga y es una pena que posiblemente no entre en su primer año de elegibilidad. Sus números de por vida son un promedio de .318 de bateo, 449 cuadrangulares, 1,496 empujadas. En el 2002 se quedó a un cuadrangular de tener 40 con 40 bases robadas. Su guante no fue excepcional, pero su brazo era espectacular. Fue Jugador Más Valioso en el 2004 con los Angels contando con promedio de .337, 39 cuadrangulares, 126 empujadas y 124 carreras anotadas (líder). Hasta en su último año (2011) fue un bateador designado de calidad para los Orioles.

Puede que no entre el primer año, pero su entrada debe ser pronto.

Trevor Hoffman:

Hoffman fue el segundo mejor cerrador en la historia de la liga quedando solamente detrás de Mariano Rivera. En su carrera, Hoffman salvó 601 juegos, fue la figura emblemática de los Padres junto a Gwynn y fue dominante en la Liga Nacional.

En la postemporada tuvo dos series desastrosas, la divisional contra los Cardinals en el 1996 y la Serie Mundial del 1998. Durante su carrera de 18 temporadas solamente fue a la postemporada en cuatro de ellas, así que la muestra de postemporada es pequeña comparado con Mariano.

Su combinación del cambio de velocidad y bola rápida fue la mejor de la liga y por eso fue tan exitoso durante gran parte de su carrera.

En su contra está las entradas trabajadas, obteniendo un 83% de sus juegos salvados en una entrada. Otros cerradores en el Salón de la Fama lo hacían en más de una entrada. Hoffman estuvo en una epoca de especialización y ante el aumento del balón del bullpen es cuestión de tiempo para que entre.

Mike Mussina:

Fue uno de los lanzadores más consistentes de su época, siendo la figura principal en la rotación de los Orioles durante gran parte de su carrera y hay que sumarle que estuvo en la epoca de gloria de los anabólicos.

No ganó el Cy Young ni dominó al estilo de Pedro Martínez, pero siempre fue consistente consumiento entradas, manteniendo su efectividad baja y siendo clave hasta en su último año. En su última temporada a los 39 años tuvo marca de 20 y 9, con 3.32 de efectividad y 200 entradas lanzadas. En la postemporada mantuvo su consistencia, aunque no pudo ganar una Serie Mundial en dos intentos con los Yankees.

Tim Raines:

Raines tuvo una carrera de 23 años en donde tuvo siete temporadas excepcionales. Del 1981 al 1987 tuvo promedio de .310 y promedió 72 bases robadas por temporadas. Del 1981 al 1984 lideró la liga en bases robadas en cada temporada y terminó con 808 robos en su carrera. Entre los mejores corredores, Raines fue el más eficiente robando bases por encima de Rickey Henderson.

Después del 1988 Raines fue relegado como un jugador de rol y no fue prominente, pero su estabilidad como primer bate y eficiencia en las bases y guante merece su entrada al salón.

Curt Schilling:

Schilling fue uno de los lanzadores más dominantes durante la serie regular y postemporada, ganando tres Series Mundiales. Fue Jugador Más Valioso de la Serie Mundial del 2001 donde compartió en la rotación con Randy Johnson. A una edad avanzada ganó seis juegos consecutivos en la postemporada. Sus números en postemporada: marca de 11 y 2, 2.23 de efectividad, 120 ponches y 25 bases por bola.

En su carrera tuvo 300 ponches o más en las temporadas del 1997 y 1998. Lideró la liga en victorias y entradas en dos ocasiones. Lo más importante es que fue mucho mejor lanzador cuando más contaba.

Barry Bonds:

Bonds es el mejor bateador en los últimos 25 años, pero tiene tantas acusaciones de uso de anabólicos que se le ha hecho difícil su entrada. Sus números son fuera de este mundo y la pregunta es que si hubiese llegado a tales números sin la ayuda de químicos. Lo mas probable no llegaba a 762 cuadrangulares, pero sí hubiese tenido los méritos para entrar sin problemas.

Roger Clemens:

Mismo caso de Bonds, Clemens fue dominante por 22 temporadas aunque tuvo sus problemas en Boston del 1993 al 1996. Fue siete veces Cy Young y Jugador Más Valioso en el 1986. En la postemporada tiene dos sortijas, con una actuación dominante en el 2000.

Ante la entrada de Bud Selig al Salón de la Fama, eventualmente los votantes le darán un pase a esos usuarios de esteroides confesos/capturados.

Otros que eventualmente entrarán: Jeff Kent, Larry Walker, Fred McGriff.

Shaman:

Jugadores que a mi entender que deben estar en la Clase 2017 del Salón de la Fama en Cooperstown:

Edgar Martinez:

El mejor bateador designado de la historia y mejor bateador Marinero de todos los tiempos. Icono en la ciudad de Seattle, jugó toda su carrera allí. Disciplinado en la caja de bateo trabajando lanzadores, un experto en el arte de batear hacia el lado opuesto. El premio a mejor bateador designado de la liga lleva su nombre y no es para menos. Es uno de solo 15 jugadores en la historia con más de 5000 apariciones en la caja de bateo con promedios de .300 AVG, .400 OBP y .500 SLG. Ha estado cerca de entrar al Salón de la Fama, pero tiene en su contra que la cantidad de hits no supera los 2,300, ni los 350 jonrones y el poco respeto que le tienen a la posición de bateador designado.

Ivan Rodriguez:

Entró a los 19 años como receptor y se retiró como receptor, en la historia de las Grandes Ligas ningún otro catcher tiene mas juegos detrás del plato, más hits o mejor defensa (líder de todos los tiempos en métricas de catcher en Fangraphs y Baseball Reference). En términos de impacto defensivo nadie se le acerca. MVP de la liga en el 1999, una sortija en el 2003, 14 juegos de estrellas y 13 guantes de oro lo proyectan como uno de los mejores tres receptores de la historia. Nada mas por los números sería absurdo no estar en el Salón de la Fama. Esta es su primera oportunidad y a pesar de todos esos logros quedó manchado en el Informe Mitchell durante la era de los esteroides, pero nunca se le probó nada.

Jeff Bagwell:

Junto a Craig Biggio fue uno de los Killer B’s durante toda su carrera en Houston. Si hay algo que le debe ganar puntos a un pelotero para entrar al grupo selecto es la lealtad al equipo y la identidad con la ciudad. Es el mejor bateador en la historia del equipo con 449 jonrones y promedio de por vida de .294. A pesar de tener los números para ser una línea en Cooperstown, nunca fue considerado el mejor jugador de su posición. Aunque nunca se le ha vinculado con sustancias siempre ha existido la duda por su físico. Es uno de los favoritos de los medios de la clase del 2017.

Vladimir Guerrero:

De la misma manera que defiendo la entrada de Edgar siendo que debo defender la de Vladimir. Aunque nunca se le conoció como un pelotero paciente en el plato la realidad es que si batear .318 de por vida (TOP 60 de todos los tiempos), conectar 449 cuadrangulares (2,590 hits), 8 juegos de estrellas y un MVP no son buenos para un boleto a Cooperstown, entonces que lo es? Poseía uno de los brazos más potentes de su época, logró robar 40 bases en una temporada y una manera impresionante de conectar pelotas fuera de la zona del strike. Podría convertirse en el primer bateador dominicano en la historia de Cooperstown. Tiene el carisma y el impacto que no tienen tipos como Fred McGriff y Larry Walker.

Tim Raines:

Uno de los únicos 5 jugadores en la historia con 800+ bases robadas, y de los 10 que mas robaron base fue el más efectivo. De los pocos jugadores Top 60 en carreras anotadas que no está en Cooperstown. Considerado uno de los mejores jugadores de la década de los 80 en WAR, una época que se destacan más los lanzadores que los bateadores. Pocos jugadores de esa década (Ripken, Boggs, Henderson) lograron mejores estadísticas de WAR que Raines, un guardabosque con 7 juegos de estrellas consecutivos de 1981 a 1987. Como dato interesante, Tim Raines llegó más a base en su carrera que el propio Tony Gwynn, el mejor bateador puro de la época. Estos últimos años Raines ha estado cerca de ser exaltado y entiendo que este debe ser el año para consagrarse.

Trevor Hoffman:

La posición de relevista no es una muy respetada a la hora de entrar a la inmortalidad, bien pocos como Eckersley y Gossage han llegado a la tierra prometida. En la historia de Grandes Ligas solo dos relevistas han salvado más de 600 juegos, el primero Mariano Rivera, y el segundo Trevor Hoffman. Fue seleccionado a 7 juegos de estrellas y en 9 ocasiones logró más de 40 salvados. Es el lanzador de los Padres de más reconocimiento y el mejor relevista de todos los tiempos en la Liga Nacional. Injusto por demás no estar en Cooperstown y tener mejores números que Goosage por la clásica milla.

Barry Bonds y Roger Clemens:

La tendencia con estas dos leyendas del béisbol moderno parece favorecerlos en los próximos años. La verdad es que a pesar de haber tenido casos muy fuertes relacionados a esteroides nunca dieron positivo a una prueba ni lograron evidenciar dichas acusaciones como han sido los casos de otros peloteros. Bonds es posiblemente el mejor bateador de todos los tiempos y Roger Clemens uno de los 5 lanzadores más dominantes de la historia. A mi entender deben estar, al igual que cualquier otro pelotero que acepte o solo haya fallado una vez y haya tenido un impacto positivo contundente como por ejemplo David Ortiz, Mark McGwire, Sammy Sosa, etc.

 

 
Por Luis Modestti (@LModestti)
Twitter del blog: @RevDeportiva

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